domingo, 15 de junio de 2014

UN NUEVO PIB, SANEADO CON PROSTITUCIÓN Y DROGAS. ¿Qué será lo próximo?


Confieso que ver a unos Técnicos de Hacienda recomendar -sin que se les mueva un pelo- que hay que plantearse legalizar la prostitución y las ‘drogas blandas’, para sanear las cuentas públicas, me causa bastante asco.

Más allá del debate sobre si la prostitución bebe ser legalizada o no, debate en el que tengo muy clara mi postura contraria a cualquier tipo de explotación, compra-venta y violencia, o forma de apropiación del cuerpo de cualquier ser humano por otro, esgrimir ese argumento de exclusivo afán recaudatorio para legalizar una actividad que causa el secuestro, muerte y explotación de miles de niñas y mujeres en todas partes del mundo, es sencillamente deplorable.

Ante la falta de voluntad de perseguir las grandes fortunas exiliadas en paraísos fiscales y combatir el fraude fiscal, el expolio por parte de políticos corruptos y en estado de descomposición, que han permitido que empresarios sin escrúpulos le chupen la sangre a los contribuyentes, anémicos ya, después de tantas comisiones por adjudicación de obras, contratos con la administración pública inflados a costa de hospitales con plantas cerradas, profesionales de la salud en el paro  y escuelas públicas depauperadas, carreteras inútiles, aeropuertos sin aviones, estaciones de AVE sin viajeros, sobres con dinero ‘B’,  Jaguares y Mini Coopers regalados a políticos a costa de los contribuyentes, bolsos de Louis Vuitton, viajes a Disney, y  maleteros llenos de billetes de 500€ rumbo a Andorra y un etcétera infinito.., se opta por sugerir que se legalice la prostitución y que se multipliquen los clubes donde millares de niñas y de mujeres sufren abusos sexuales, humillaciones y vejaciones para sanear la Hacienda Pública…

Y todo vale, porque “Hacienda somos todos… todos los ciudadanos pringados, currantes, trabajadores, cuyas nóminas mileuristas sufren el saqueo del fisco, los fontaneros que ponen un grifo sin factura y son considerados delincuentes… 

Hacienda son las posibles víctimas de trata de mujeres para explotación sexual y los futuros drogadictos… pero Hacienda no son los afortunados ciudadanos y familias que llevan su dinero a Suiza o a otros paraísos fiscales, donde crecen y crecen al margen de los servicios públicos… Esos ciudadanos y familias no son Hacienda… son ciudadanos VIP, a quienes se les consienten tales comportamientos…

Lo de legalizar las drogas blandas es menos oprobioso, pero igualmente vergonzante que el motivo de tanta condescendencia con las drogas sea recaudar, recauda y recaudar…

Ya que estamos dispuestos a incluir en el PIB, drogas y prostitución, no me extrañaría que en breve estuviéramos dispuestos a consentir la esclavitud, siempre que los esclavos lo consientan por escrito, y que veamos campos de cultivo llenos de seres humanos desafortunados, que estén dispuestos a ser esclavizados por un plato de comida y que todo ese trabajo esclavo se contabilice en el PIB.


¿Será que la indignidad es infinita como el universo?

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